Fortalecimiento de los procesos de lectura y escritura a través del método ecléctico en los estudiantes de grado segundo, aula inclusiva, del colegio Villamar, sede A, jornada tarde
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Resumen
La lectura es la oportunidad de reconocernos en las experiencias de los otros. Es la posibilidad de conocer a otras personas, otros lugares, otras maneras de vivir con las que, sin embargo, podemos sentirnos identificados. La literatura y la lectura, en general, son un buen sustituto de los viajes. Para quien quiera conocer el mundo, recomiendo leer.
David Eliécer Marín.
Marín (2013) se refiere a la lectura como un viaje que se realiza diariamente cuando se aprende a leer y escribir; no significa descifrar códigos sino saber qué se está leyendo. Por lo tanto, se trata de comprender ese mundo maravilloso que son las letras y la manera de comunicarlas bien sea de forma oral o escrita.
De la misma forma, la lectura tiene una gran importancia en el proceso de desarrollo y maduración de los niños, constituye un vehículo para el aprendizaje, para el desarrollo de la inteligencia, para la adquisición de cultura y para la educación de la voluntad, mejora las relaciones humanas, enriquece las relaciones personales, facilita la exposición del propio pensamiento y posibilita la capacidad de pensar. (Lomas, 2002, p.26).
Es una actividad principalmente intelectual en la que intervienen dos aspectos fundamentales: uno físico, la percepción visual, auditiva y táctil, y otro mental, la comprensión de lo leído. Ambos aspectos están estrechamente relacionados siendo de capital importancia, ya que de su adecuado desarrollo depende la eficacia de los resultados. (Cassany, 2009).
Diferentes instancias reconocen la importancia de la lectura y la escritura, lo cual se plasma en el marco de acción del Foro Mundial de Educación para Todos (Unesco, 2000), donde todos los niños, jóvenes y adultos, tienen derecho a una educación que satisfaga sus necesidades básicas de aprendizaje y que les permita, mediante la asimilación de conocimientos, ser, hacer, y vivir con los demás. El foro se comprometió, además de otros, con los siguientes objetivos: velar para que las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y adultos se satisficieran mediante un acceso equitativo a un aprendizaje y a programas de preparación para la vida activa; mejorar todos los aspectos cualitativos de la educación, para conseguir resultados de aprendizaje, especialmente en lectura, escritura, aritmética y competencias prácticas esenciales.
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La lectura como la escritura, se convierten en el verdadero camino hacia el conocimiento ya que por medio de estos procesos, se logra la capacidad de pensar, de analizar, de criticar un texto, de crear, soñar y, lo más importante, la posibilidad de expresarse con facilidad. Estas habilidades que se adquieren ayudan a comprender mejor el mundo que circundante, implica más que asociar letras y sonidos, pues los niños desde muy pequeños saben leer y escribir a su modo, realizan garabateo que tiene un significado para ellos, ven comerciales, dibujos, gráficas, y saben los nombres de sus dulces favoritos, programas de televisión, letreros que observan en la calle los reconoce por sus colores (Éxito, Homecenter, Coca-cola, Cafam etc.).
Cada niño y cada niña tiene su propio ritmo de aprendizaje, por lo tanto, el docente debe promover los procesos de lectura y escritura acorde con los estudiantes que tiene, lo cual implica reconocer en el aula a los estudiantes que presentan algún tipo de dificultad, contribuyendo al desarrollo de esas particularidades de manera positiva; para ello, las políticas públicas en educación son un soporte importante. (Ministerio de Educación, 1996).
Por ello se tuvieron en cuenta organismos de orden internacional, nacional y regional, a quienes se les indicó la necesidad de que en las instituciones educativas debían atender a todos los niños y jóvenes, brindando un apoyo específico, en particular, a aquellos que presentasen requerimientos educativos especiales.
Así, en esta investigación, se trabajó con una población conformada por 16 niños y 13 niñas, de los cuales 9 estudiantes fueron diagnosticados con discapacidad cognitiva leve, cuyas edades están entre los 6 y 8 años de edad, quienes se encontraban cursando ciclo I (equivalente a grado segundo) del COLEGIO VILLAMAR I.E.D, DE LA SEDE A JORNADA TARDE, de la ciudad de Bogotá, D.C.
Al realizar el diagnóstico sobre lectura y escritura en esta población, se observó una evidencia clara sobre las dificultades que presentan los estudiantes, la cual está fundamentada por la prueba de Lectura y escritura de Olea (1977, p.1). Instrumento validado por el Dr. Ricardo Olea (neurosiquiatra infantil de origen chileno constructor de currículos para niños con necesidades educativas especiales en su país) aplicado a niños del grado segundo J.T., correspondientes al ciclo I. En esta prueba se observaron dificultades a nivel de decodificación de los signos gráficos, lectura de combinaciones, reconocimiento de sonido y grafema, omisiones de letras, sílabas, palabras, sustituciones, inversiones de letras y sílabas, lectura silábica, las cuales se constituyen en
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la base de los procesos grafomotrices de la lectura y la escritura. De igual forma se encontraron falencias en el cuento “El príncipe rana”, por lo cual se logró determinar que a nivel de escritura, se observaron uniones y separaciones indebidas de palabras, omisiones, fragmentaciones, errores ortográficos, [p] por [q], [d] por [b], razón por la cual se hace necesario fortalecer estos procesos ya que los estudiantes, al finalizar el año escolar, inician ciclo (II), correspondiente a los grados tercero y cuarto. (Secretaría de Educación, 2009, p.40).
Al observar los estudios internacionales que evalúan aspectos del desempeño de los estudiantes como lectores y escritores (Pisa y Serce) muestran un panorama poco favorable para el país. El Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora (Pirls), realizado cada cinco años desde el 2001, mide a los estudiantes de nueve años, que regularmente cursan cuarto grado, en su relación con los textos informativos y literarios, a través de evaluaciones escritas y otros instrumentos. En este estudio, en el año 2001, Colombia obtuvo un promedio inferior al internacional; adicionalmente, se evidenció que no había diferencias estadísticamente significativas entre los resultados en lectura de textos literarios y de textos informativos y que los logros de las niñas eran ligeramente superiores a los de los niños. El país ocupó el puesto 30 en un grupo de 35 países participantes. (Ministerio de Educación, 2011, p.3)
Dentro del modelo pedagógico de la institución en el proceso de enseñanza – aprendizaje busca la comprensión, es decir, que el estudiante adquiera la habilidad para utilizar el conocimiento apropiado para pensar y actuar de forma creativa y competente en su contexto. Potencia el desarrollo de los procesos de pensamiento, permitiendo el acceso a las funciones mentales superiores. Privilegia el desarrollo del ser, el hacer y el aprender a aprender. Respeta la diversidad, representada en estilos de aprendizaje e inteligencias múltiples de los estudiantes. Se observa en los estudiantes tanto de básica primaria, inclusión y estudiantes de noveno grado dificultades en interpretar, analizar, comprender, argumentar. (Inclusión Colegio Villamar, 2012). Al no desarrollar estas competencias fundamentales tanto en lectura como escritura, se perciben serias dificultades en los procesos de alfabetización, que impiden a los estudiantes avanzar exitosamente en el uso significativo de la lectura y la escritura convencional. (Benavides, 2015, p.16). Evidencia de esto, son los resultados obtenidos por los estudiantes en las pruebas SABER PRO que evalúan sus desempeños en el área de lenguaje. Para el tercer grado se observó en el año 2012 que el 16% de los estudiantes obtuvo insuficiente, el 46% mínimo, el 28% satisfactorio y tan solo un 12% avanzado