Entre las epistemologías otras : en lugar de la otredad, la emergencia de las mismidad

Resumen

La humanidad es viajera… un horizonte siempre ha estado allí para señalar entre miedos y fantasía su deseo y necesidad de peregrinar, explorar, conocer, reconocer, en ello, los recursos y las estrategias para guiar esos viajes han conllevado una aprehensión de diversos recursos, ente ellos la posición de las estrellas, los movimientos de ciertos animales, las corrientes marinas, pasando por los modos de representación hasta llegar a lo que sería una brújula y un mapa, son todos elementos que de una u otra manera han permitido a grupos y sociedades en diferentes momentos orientar su ruta y registrar-representar lo conocido; todas pensadas en la dimensión del contexto en la que emergen, representa un saber, de alguna manera la expresión objetiva como subjetiva del mundo. De ahí, que cada forma estrategia o recurso utilizado para guiar el viaje, será la representación misma que hacemos de las realidades que vamos reconociendo, representando; de ahí son una dimensión para entender la dimensión de lo humano - su forma de relación con el mundo. Así se lo hizo ver Theo cuando discute con Karamate angustiado por la pérdida de su brújula y lo que puede representar si esta se queda en manos de la comunidad indígena que acaba de visitar:Mucho después Karamate volverá a vivir otra situación parecida, cuando sentados a la orilla del rio, al lado de Evan, escuchaban en el gramófono un disco de música clásica.Serán estas dos situaciones que nos deja reconocer la película “El abrazo de la serpiente”1 , dos des-encuentros significados en los modos distintos de ver -y escuchar- el mundo; allí, lo que podemos reconocer es como se representan dos formas de conocer, entender y atrapar al mundo, sus visiones de la realidad. Mientras para uno serán las estrellas y los vientos a través de los cuales se representa y se organiza el mundo, más aun, la comprensión de su situación y condición con el mundo; para el otro serán la brújula y el mapa los objetos a través de los cuales media su situación y posición en el mundo. Mientras que para Uno, las estrellas y los vientos son elementos que le guían, representando una relación dialéctica expresión de su interacción con el lugar y las cosas; para el otro, serán el mapa y la brújula los elementos a partir de los cuales, en un ejercicio de racionalización del mundo, se van a abstraer de lo mediato y circundante para ligarse con un punto genérico, externo y distante, señalando su posición dentro del mundo. Así, las situaciones que la película nos deja reconocer el tema polémico estaría en comprender el punto de vista que evidencian estas situaciones de desencuentro de formas de saber, y que se in-distinguen, mutuamente como dos cosmovisiones que expresan su forma de conocer y saber. En ambos casos su forma de apropiación del mundo (allí el mapa y la brújula, las estrellas, los vientos)… su sentido de realidad. Para Uno el sentido de orientador su realidad, para el otro acaso la imposibilidad de llegar… De ahí, que para uno el rio sea una dimensiones espacial de múltiples orillas para el otro el rio sea una realidad de dos orillas. De ahí, ¿será acaso puntos de vista que nos señale el “mapa” que tengamos el que nos marque acaso la posibilidad de reconocer y comprender el mundo en el que estamos… el sentido que Si – un Otro representado? “El punto de vista –dice Saussure- crea el objeto”2 , esto para indicar como los objetos en su alcance de sentido no se definen por sí; si en su naturaleza situada señalada desde las lógica de relaciones contenidas con los sujeto y con el lugar que los indica. De ahí, el sentido que deviene del punto de vista marca un tránsito de “sucesos y cosas” que señalan del objeto, el carácter su acontecer. Con las escenas traídas de la película, representan las dos situaciones un pretexto para ubicar el problema del punto de vista. Un idea interpretativa de lo que representa un des-encuentro de miradas de la realidad, girando en torno a la movilización de la Otredad en una posible tensión cultural, pero también política, religiosa y/o jurídica dentro de los procesos de trasformación que supone una forma de conocimiento – un modo de representación; refiriendo como entre una y otra forma y modo de conocer y representar, la tensión que deviene implica contenidos discursivos (Ricoeur, 1996) como capitales simbólicos (Bourdieu, 2000) que referencian el lugar alteridad la emergencia de la mismidad. A partir de aquí, el aspecto a problematizar no será por tanto la definición del punto de vista, si comprender los mecanismos a través de los cuales los modo de conocer y representar exponen la experiencia subjetiva, la dinámica histórica, la construcción de relatos narrativas emergentes de una sociedad que se imagina a sí, referencia al otro. En tal sentido, entrar a considerar el tema del otro al considerar las lógicas relacionales que pudo considerar el proyecto colonial para la América, estaríamos posiblemente implicando como detrás de su modelo de aprehensión y representación de la realidad, consecuentemente una idea de sociedad, y en caso particular “un estado de las cosas” distintas /diferentes se antepuso –y en cierto mudo anulo- unas lógicas propias, las cuales representadas en una cosmovisión “Otra” contenía los modos de conocer, comprender y representar su realidad. En ese marco, el descubrimiento, conquista y colonización3 de las tierras y de los hombres en América va a ser entendida como un proyecto fundado sobre la formulación de “un punto de vista racional” definido este como organización de procedimientos en vía negar cualquier otra visión –aquellos paradigmas otros- fundando las bases para un giro o quiebre de paradigmas, a través del cual, lo observable será reconocer como se van a desplegar otros repertorios interpretativos. Marcos interpretativos de actuación (Potter, 1996) a partir de los cuales, “nuevas” maneras de mapear –con sus cartografías emergente-van a presuponer la figuración de puntos indicativos en la manera se elaboró y organizo la presencia del Otro -la alteridad-. Para ello, devendrá la definición de una lógica organizativa de orden social, cultural, política, e inclusive jurídica sobre y desde la cual un conjunto propio y particular de repertorios interpretativos que en la lógica de sus contenidos4 marco un nuevo orden de relación. A partir de esta consideración, la premisa del presente documento propone instalar un dialogo reflexión a partir de lo que representa el mapa, las cartografías… como metáfora analítica considerando como tras cada mara y cada cartografía devenida… un sentido de la realidad que nos dirá de la visión que tiene el proyectado, de todo aquello que va quedando representado – atrapado- por el mapa. Así, la reflexión se orienta a considerar la posibilidad de que nos pueden ofrecer dos mapas sureados y un mapa puesto al revés. Para empezar, el ejercicio de reflexión, se inicia con los dos “mapas sureados”5 , dos mapas elaborados entre la época del descubrimiento y conquista de las américas (1556 y 1596), señalando una pregunta indicativa a partir de la manera como será representan las américas en ellos: ¿Cuándo se giró el mapa?; Luego viene una conjunto de reflexiones a partir del cuadro “Nuestro norte es el sur”, un cuadro de Joaquín Torres García elaborado en 1946, en el cual el artista presenta a la América invertida, a partir de ahí señalar la premisa reflexiva que supone El mapa al revés.

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