La imputación objetiva dentro de la responsabilidad penal en el ejercicio de la profesión médica en Colombia
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Resumen
La responsabilidad médica es un tema tratado por diversas disciplinas profesionales, de un lado, los directamente implicados, los médicos, y de otro, los profesionales del derecho. Desde el primer momento de su formación, al médico sele inculca su gran aporte para con la sociedad, su rol en la salvaguarda del más importante derecho fundamental y natural del hombre, la vida. Es un hecho, un médico no actúa con el propósito de infringir daño, no lo hace por voluntad y decisión, sin embargo, cuando esto sucede, a pesar del carácter involuntario de su acto, debe asumir sus consecuencias, sin embargo, esto debe determinarse desde una autoridad competente con mucha atención y cuidado, atendiendo las situaciones particulares en cada caso. La medicina ha ido adquiriendo en el transcurso de la historia una serie de transformaciones acordes a los cambios culturales, sociales, económicos e incluso tecnológicos que ha atravesado la humanidad. Hasta hace unas décadas, el ejercicio de esta disciplina era de manera más individualizada, situación a la que Colombia no es ajena, ya que la relación laboral, al ser facultad del Estado, ponía en una situación favorable y privilegiada a los trabajadores, quienes que recurrieron a los servicios de atención valoraron la forma en que el estar afiliados al Instituto de Seguridad Social los colocaba en una posición privilegiada, tanto en atención como en medicación. Sin embargo, en el caso colombiano, desde la década de 1990 la situación ha sufrido un cambio importante, el sistema de salud se ha colectivizado, los efectos de fenómenos económicos como la privatización y la globalización, han dado lugar a la competencia, fuerza invisible del capitalismo, donde entidades promotoras de salud privadas e incluso transnacionales, toman en sus manos la administración de la salud. Los gigantescos avances en ciencia y tecnología, han traído consigo efectos como la masificación de los servicios de salud, con lo que se han desgastado las relaciones entre médico y paciente, pese a resultar altamente efectivas en la apertura de posibilidades diagnósticas y asistenciales, pero generando a la vez, mayores probabilidades para incurrir en situaciones de responsabilidad médica. Las relaciones médico-paciente han evolucionado en el transcurso de la historia, para las sociedades antiguas el médico era visto casi que, de una forma mítica, relevando incluso la autonomía, libertad y voluntad del paciente, a un segundo plano. Hoy, a la luz de la defensa de los derechos humanos y dentro de ellos el respeto a la dignidad, el papel del paciente ha dejado de ser el de un sujeto pasivo, para convertirse en otro más activo, donde es él quien elige y toma las decisiones de actuación sobre su salud, mente y cuerpo. A groso modo, la responsabilidad médica puede definirse como la obligación que tienen los médicos de reparar y responder por las consecuencias de sus actos, errores, comisiones y omisiones, ya sean voluntario o involuntarios, dentro de ciertos límites enmarcados por los ámbitos ético, moral y legal. La evaluación de la responsabilidad médica se encuentra sujeta a dos circunstancias, los resultados y los medios: Los primeros son aquellos elementos independientes de la aleatoriedad y que recaen directamente en la capacidad y habilidad del profesional para actuar. Los segundos, hacen alusión a los errores y fallas surgidos por factores ajenos a la voluntad, como es el caso de las relaciones con el entorno, los protocolos de los sistemas de salud, obsolescencia de los recursos disponibles, escasez de materiales y aquellos factores que, aunque externos, afectan el desempeño de sus funciones. La lex artis, se establece como premisa fundamental a la hora de establecer la responsabilidad médica y consiste en evaluar la actuación y conducta de un médico, 87 por parte de un semejante, para determinar si lo hecho se encuentra en concordancia con lo preceptuado y si quien lo juzga hubiese actuado de manera igual o similar, bajo las mismas circunstancias y en ese caso en particular. El papel que juega el consentimiento informado en el establecimiento de la responsabilidad médica, es de crucial importancia, pues éste sintetiza los principios de autonomía, libertad y voluntad de que es poseedor el paciente a la hora de elegir y decidir sobre un procedimiento o tratamiento, implica la no enajenación de sus decisiones.