Escuela De Familias, Una Propuesta De Gestión Comunitaria Para Una Mejor Participación De Los Padres En El Proceso Formativo
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Resumen
El presente estudio muestra el proceso investigativo realizado para responder a la necesidad detectada en el Colegio Clemencia de Caycedo IED, en cuanto a la incidencia en la participación de los padres en el proceso formativo de las estudiantes, a través del fortalecimiento de la Escuela de Padres en el ciclo IV como herramienta pedagógica que mejora las prácticas familiares, académicas y sociales de las estudiantes. Para nadie es desconocido que la actualidad se caracteriza por los continuos avances científicos y tecnológicos, por la globalización, por la competencia de mercados y por muchos otros aspectos de índole material y tecnológico, que de una u otra manera traen a la sociedad algunas consecuencias, pues la práctica de los valores cuando no es que está ausente socialmente, estos se transmiten, viven y perciben de manera invertida; debido tal vez a las nuevas estructuras sociales y religiosas o simplemente a la aceleración de la llamada posmodernidad, donde las normas que rigen la vida cotidiana, hacen parte de la era virtual y son originadas por mecanismos impersonales, donde estamos desconectados de todo aquello que nos rodea, a excepción de los aparatos tecnológicos y digitales, donde el culto al cuerpo tiene prioridad ante cualquier acto de solidaridad o respeto y también donde el afán del consumismo debilita y fragiliza los lazos familiares. Dicha situación no sólo llega a afectar el término y las prácticas educativas realizadas por la escuela, sino que también alcanza a permear el papel o ejercicio que ante esa realidad deben afrontar algunas instancias sociales como la escuela y la familia. Por todas esas situaciones mencionadas anteriormente y por otras circunstancias sociales, religiosas, políticas, económicas y culturales; la familia considerada por muchos como la unidad social fundamental, ha tenido que afrontar cambios en su dinámica familiar, entre ellos el debilitamiento de su papel social como sostiene Kliksberg (1999): El deterioro de parámetros socioeconómicos básicos de la vida cotidiana de amplios sectores de la población de la región, está incidiendo silenciosamente en un proceso de reestructuración de numerosas familias. Está surgiendo el perfil de una familia desarticulada en aspectos importantes, inestable, significativamente debilitada. (pág. 188) Familias desarticuladas que difícilmente pueden responder a crisis sociales, donde casi siempre se les culpa a los padres por la ausencia de pautas familiares y sus insuficientes y equivocadas acciones, pues salen desde distintos frentes a culparlos: los psicólogos infantiles sustentados en posibles traumas culpan a los padres de todo cuanto sucede a las nuevas generaciones, la sociedad y gente del común sostienen que son los padres los directos responsables por criar personas ingratas, rebeldes, revolucionarias y violentas y las escuelas cuando los estudiantes no tienen buenos resultados le asignan a los padres esa responsabilidad, desconociendo o no admitiendo que la familia está amenazada por diversas situaciones sociales y por una realidad deshumanizada que se preocupa más por tener, que por ser y llevan a la familia a su inestabilidad y disolución.
